Al Otro Lado con Fatih Akin


Al Otro Lado (Orig. Auf der anderen Seite) es el quinto largometraje del director alemán-turco Fatih Akin.

A través de una serie de encuentros, relaciones e incluso muertes, las frágiles vidas de seis personas se cruzan durante sus viajes emocionales hacia el perdón y la reconciliación en Alemania y Turquía.

Nejat (Baki Davrak) no mira con buenos ojos la relación que su padre Ali (Tuncel Kurtiz) mantiene con la prostituta Yeter (Nursel Köse). Pero todo cambia cuando descubre que ella manda dinero a Turquía para pagar los estudios universitarios de su hija. La inesperada muerte de Yeter distancia al hijo y al padre. Nejat decide irse a Estambul a buscar a Ayten (Nurgül Yesilcay), la hija de Yeter.

Pero Ayten, una activista política que huye de la policía turca, se ha ido a Alemania. Allí conoce Lotte (Patricia Ziolkowska), que le ofrece su casa, algo que no gusta a su madre Susanne (Hanna Schygulla), una mujer bastante conservadora. La policía detiene a Ayten. Su petición de asilo político es denegada y la deportan a Turquía donde es encarcelada. Lotte se traslada a Turquía en un intento desesperado por liberar a Ayten.

Al Otro Lado es claramente un trabajo más maduro de todas las películas anteriores. Akin consigue contar dos cuentos parallelos sin liarse. Trata las relaciones hijo-padre y hija-madre con mucho cariño. Es un poema a la vida, sobre la ley de la vida y sobre la identidad cultural, un tema siempre muy presente en las películas de Akin. En esta película nos dibuja una vista diferente a Alemania y Turquía.

Fatih Akin nació en Berlín, de padres turcos, en 1973. Estudió Ciencias Audiovisuales en la Escuela de Bellas Artes de Hamburgo y se licenció en 1995. Ese mismo año realizó su primer corto, “Sensin – du bist es!”, que ganó el Premio del Público en el Festival de Cortometrajes de Hamburgo. Al año siguiente rodó otro corto, “Getürkt”. En 1998 dirigió su primer largo, Corto y con filo, que ganó el Leopardo de Bronce en el Festival de Locarno y el Premio al Mejor Joven Realizador en el Festival de Baviera. En 2003 realizó Contra la pared, galardonada con el Oso de Oro del Festival de Berlín y elegida Mejor Película por los Premios del Cine Europeo y por la Academia de Cine Alemana

En una entrevista habla de su última película.

Cuando me convertí en padre

Cuando me convertí en padre, cambié mucho. Mi hijo nació en 2005. De la noche a la mañana sentí que debía ser más responsable y pensar en el futuro. Antes era más bien indolente. Gracias al nacimiento de mi hijo, olvidé la presión artística, lo que ha influido mucho en lo que escribo. También me ha ayudado mucho impartir clases en una Universidad de Hamburgo y compartir lo que sé con los alumnos. Fue un alivio rodar el documental Cruzando el puente: los sonidos de Estambul. Fue una auténtica terapia ir a Turquía y conocer a los cantantes y a los músicos.

Mis “deberes”

El cine ocupa un lugar considerable en mi vida, pero no es nada si lo comparo a temas como el nacimiento, el amor, la muerte. Decidí que para convertirme realmente en adulto, debía realizar tres películas. Algunos dirán una trilogía, pero, sea lo que sea, son tres películas indisociables, pues tratan del amor, de la muerte y del mal. Contra la pared habla del amor; AL OTRO LADO, de la muerte. Habla de la muerte en la medida que cada muerte es un nacimiento, ya que la muerte y el nacimiento abren caminos hacia otras dimensiones. Con AL OTRO LADO, tengo la sensación de haber entrado en una nueva dimensión, pero aún falta algo que será el núcleo de la tercera película, la que tratará del mal. Creo que es necesario llegar hasta el final. Pienso en esas tres películas como “deberes” que debo cumplir. Una vez hecho eso, podré pasar a otra cosa. Quizá me atreva con películas de género y haga cine del oeste, cine negro, incluso de miedo.

El arte de amar

Me ha influenciado mucho El arte de amar, de Erich Fromm. Me fascinan las relaciones humanas. No me refiero solo a las relaciones entre hombres y mujeres, a las relaciones sexuales, sino entre padres e hijos, al conjunto de las relaciones. En mi opinión, si hay guerras en el mundo, se debe a que el hombre no ama bastante al prójimo. También pienso que la pereza engendra el mal; es más fácil odiar que querer.

El rodaje en Turquía

El rodaje empezó el 1 de mayo de 2006. Rodamos en Alemania – en Bremen y en Hamburgo – y en Turquía – en Estambul, en la costa del mar Negro y en Trabzon. El rodaje duró unas diez semanas. Turquía es un decorado imponente para cualquier realizador. Alemania lo es mucho menos. Tiene lugares muy atractivos e interesantes, pero cuesta mucho encontrarlos; a veces hay que crearlos. Al contrario, en Turquía hay una luz extraordinaria. Para mí, rodar en Estambul es tan interesante como rodar en Nueva York porque son dos ciudades muy atractivas y cosmopolitas, son dos megalópolis. Me gusta rodar ciudades quizá porque crecí en una metrópoli. Es el universo que mejor conozco. En AL OTRO LADO la ciudad es un personaje más. Lotte no habla turco y se pierde nada más llegar a Estambul. Por otra parte, quería romper el marco urbano insertando planos del campo y del litoral.

Entre dos culturas

Mis orígenes son turcos y alemanes. Nací en Alemania, pero estoy dividido entre las dos culturas. Crecí en Europa, pero mis padres me inculcaron la cultura turca, que siempre ha ocupado un lugar importante en mi vida. De niño, iba a Turquía cada verano con mi familia. Ya que pertenezco a las dos culturas, me parece lógico que mis películas también muestren esa ambivalencia.

Una relación amor odio con Turquía

Tengo una relación de amor y odio muy compleja con Turquía. No me interesé por ese país hasta el fin de mi carrera universitaria en 1995. Hasta 1996 no decidí rodar allí un corto, “Getürkt”. Entonces descubrí otra faceta de Turquía y el país empezó a fascinarme. Cuanto más ruedo en Turquía, más intento entender el país, y cuanto más lo entiendo, más me entristezco. Odio la política y el nacionalismo, lo que pasa allí ahora… La historia se repite. Vuelven a cometer los mismos errores. Amo Turquía, pero rodar allí me deja sin energía, lágrimas ni sangre.

La burocracia turca

La imagen de la burocracia turca en AL OTRO LADO no es severa, es kafkiana. No es una crítica, sino una realidad que no necesita comentario. En la película, cuando detienen al activista delante de Ayten, la muchedumbre delirante rompe en aplausos. Pero lo peor es que ocurrió exactamente lo mismo durante los ensayos: los figurantes empezaron a aplaudir espontáneamente. Solo ocurre cuando se considera que el detenido es un enemigo del Estado. El fascismo está por doquier en las calles de Estambul.

Un número incalculable de banderas turcas

Se ven muchas banderas turcas en AL OTRO LADO. Merece la pena intentar contarlas. Supongo que para los nacionalistas esto demuestra mi amor por Turquía, pero no añadimos una sola bandera. Ya estaban todas. No cambiamos los decorados naturales, se rodaron tal como estaban. Quizá haya exagerado un poco, pero las banderas turcas abundan.

La inteligencia es sexy

Creo que la inteligencia es sexy, por eso decidí que Nejat sería profesor. Además un profesor de alemán de origen turco zarandeó algunos prejuicios que siguen existiendo en Alemania. De hecho, los turcos tienen un papel clave en Alemania en el campo cultural, político y científico. No se limitan a la prostitución. Para Yeter, la educación es tan importante que acepta prostituirse para pagar los estudios universitarios de su hija. Nejat se ve reflejado en esa sed de conocimiento. Es irónico que cuando Nejat llega a Estambul, ocupa el lugar de un intelectual alemán dueño de una librería.

Los estudios pueden salvar el mundo

El nivel de alfabetización y los estudios tienen un papel fundamental en AL OTRO LADO. Un libro simboliza el conflicto entre Nejat y su padre. El problema era qué libro escoger. Fue una decisión difícil. No quería Siddharta, ni El hobbit, ni nada abiertamente simbólico. Decidí hacerle publicidad a un amigo que había escrito un libro genial. Por eso escogí Die Tochter des Schmieds (La hija del herrero), de Selim Ozdogan. En la película, la lectura se convierte en un elemento clave. La lectura simboliza los estudios, y solo la educación salvará el planeta.

Hanna y Tuncel

Imaginé a una madre alemana que llega a Estambul para encontrar a su hija desaparecida. Pensé en Hanna Schygulla muy al principio. La conocí en Belgrado en 2004 y me hechizó. Entonces decidí que trabajaría con ella. Algunos periodistas alemanes me han comparado a Fassbinder, pero no estoy de acuerdo. Vengo de la calle, no del teatro. Me siento más cercano a Yilmaz Güney, un artista que se rebeló contra las convenciones. Fassbinder fue para Hanna lo que Güney fue para Tuncel Kurtiz, en quien también pensé enseguida para AL OTRO LADO. Pero mi objetivo no era utilizarlos como iconos del cine de Fassbinder y de Güney. Además, habría sido pretencioso por mi parte intentar dirigirlos como ya lo habían hecho otros realizadores. No quería que el trabajo de dirección de actores sufriera. Mi trabajo es contar historias. Hanna y Tuncel encajan perfectamente con la imagen que tenía de la madre y del padre en la película.

Sampling

Como realizador, la mayor dificultad reside en no repetirme. Me gusta sorprenderme y, al mismo tiempo, asombrar al espectador. Espero que mis películas no se parezcan. Supongo que no se podrá dar un veredicto al respecto hasta que no haya hecho otra media docena. Cuando tengo ideas nuevas, surgen a la vez, pero tienen orígenes muy diversos. Incluso reciclo algunas ideas, como el sampling en el hip-hop, algo que me encanta. Por ejemplo, cuando se usan ritmos de bajo conocidos para hacer algo nuevo y, de paso, homenajear a músicas más antiguas. De ese modo, he utilizado alguna temática de Cruzando el puente: los sonidos de Estambul en AL OTRO LADO. Me inspiré en las cantantes kurdas para el personaje de Ayten, la activista política. En Occidente no es necesario luchar por la libertad de expresión, pero en Turquía es una constante.

La pasión es sexy

Cuando una persona lucha apasionadamente por una causa, se vuelve sexy. Necesitaba a un personaje sexy para la película. Ayten es una mujer instintiva, conoce el mundo de la calle, es atractiva. Al principio, la actriz Nurgül Yesilçay se sentía totalmente desfasada en relación con la cultura política de su personaje, pero cuando por fin aceptó el papel, se entregó del todo. Me quedé asombrado ante el profundo conocimiento que tenía del personaje. Conozco a muchas mujeres como Ayten, y Nurgül no se les parece en nada. Ayten es como mi alter ego femenino. Tiene una idea, y un instante después se sorprende a sí misma porque ya ha cambiado de idea.

¿Soy una persona políticamente comprometida?

Me gustaría cambiar el mundo, pero, ¿me convierte eso en una persona políticamente comprometida? La película quiere cambiar el mundo, pero, ¿la convierte eso en una película políticamente comprometida? Me parece más filosófica a pesar de que creo que, hoy en día, todo es político. En la época actual no se puede separar la vida de la política y del arte. Tengo ideales, pero puedo cambiar de opinión mañana, y me esfuerzo en no ser dogmático. Sea cual sea la creencia de las personas, religiosa o política, todo tiene límites, todo sigue un camino. Quería hacer una película que fuera a contrapelo de la anterior. He intentado realizar la película con cierto distanciamiento, poniéndome en el lugar de un espectador. Pero no es posible. El intelecto no siempre decide. Hay otra parte de mí en la película, una mucho más irracional, que surge del corazón.

Alemania y Turquía

Como alemanas, Susanne y Lotte representan la Unión Europea, mientras que Ayten y Yeter representan Turquía. Todo lo que ocurre entre ellos en AL OTRO LADO simboliza las relaciones entre los dos sistemas políticos. Me divirtió la discusión entre Susanne y Ayten sobre la Unión Europea, pero mi opinión no cuenta. Para la escena me inspiré en muchas conversaciones que había oído a mi alrededor. La alemana Susanne y la turca Ayten se dan cuenta de que su percepción del mundo ha cambiado radicalmente. En la secuencia de la librería en la que se abrazan, descubrí un pequeño detalle durante el montaje. Se ven dos banderitas cerca de las dos mujeres, una turca y otra alemana. Las había colocado mi colaborador y amigo Andreas Thiel, que falleció durante la última semana del rodaje. Tiene un significado. Quizá también sea una película acerca de las relaciones entre los dos países.

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  1. […] Sly Dunbar and Robbie Shakespeare. The band also appeared in the Golden Bear award winning director Fatih Akın’s film “Crossing the Bridge” that explores the sounds of […]

  2. […] ebenfalls deutsch-türkische Filmregisseur Fatih Akin hat dieses Buch als Pflichtlektüre in seinen Film “Auf der anderen Seite” eingebaut. […]



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